La debacle del Caracas [ESP/ENG] || OPINION
Es muy sencillo despotricar de un equipo cualquiera, una vez eliminado de cualquier campeonato de una manera parecida, a la vivida por los Leones del Caracas en la zafra 2025-2026 de la LVBP. Los peloteros profesionales reciben una paga por jugar y el cuerpo técnico, además de los dirigentes, tienen que asegurarse de una inversión bien hecha. La temporada de los Leones arrancó mal desde las oficinas. En primer término, ratificaron al manager José Alguacil al frente del equipo, luego de haber sido eliminados la temporada pasada sin acceder al round robin. Con los dueños antiguos del conjunto, tal realidad jamás se habría producido. En la liga venezolana, una eliminación temprana es sinónimo de nueva contratación en ese puesto del equipo. Ahora, si usted desde las oficinas no juega con el "librillo" y repite errores del pasado, no le puede ir nada bien. Así las cosas, la responsabilidad mayor recae sobre Alguacil, al extraviar la brújula que le llevó a obtener el campeonato hace 4 años.
ENGLISH VERSION (click here!)
It’s real easy to trash a ballclub once they’ve been bounced from a tourney in a fashion like the Leones del Caracas lived through in the 2025-2026 LVBP season. Pros get paid to lace ’em up, and the coaching staff along with the front office suits gotta make sure that investment pays off. The Leones’ campaign started off on the wrong foot straight from the offices. First thing, they doubled down on skipper José Alguacil to run the dugout, even after last year’s knockout without even sniffing the round robin. With the old ownership, that kind of scenario would’ve never flown. In Venezuelan winter ball, an early exit usually means a new hire in that chair. And if the brass ain’t playing by the book and keeps recycling past mistakes, the outcome’s gonna be ugly. Bottom line, the heavy load falls on Alguacil, who lost the compass that once steered him to a championship four winters ago.

Tampoco se escapan de la debacle los gerentes encabezados por Luis Sojo. Ellos son los que toman las decisiones de contratación y movimientos de cambio, además de ser responsables por la importación. Éste último tema fue el que peor manejaron junto a la búsqueda de brazos con calidad. Es verdad, no se equivocaron al apostar por la base criolla ofensiva. Los números que le respaldan están allí. Sin embargo, no consiguieron brazos para un campeonato corto donde el cuerpo de lanzadores es esencial. Y para dejar este punto claro, ahí está el ejemplo del Magallanes. Hundidos en el último lugar la mayor parte del campeonato, el cuerpo de lanzadores de la nave turca fue líder en efectividad y tarde o temprano ésto le rindió réditos. Los tipos finalizaron en el 3er. lugar de la tabla cuando nadie daba nada por ellos. Pero los filibusteros lo sabían: el buen pitcheo siempre darás resultados, no importa la ofensiva que tenga usted en la goma, si se rodea de buenos brazos es muy probable que el equipo clasifique al round robin.
ENGLISH VERSION (click here!)
The front office crew led by Luis Sojo ain’t dodging the wreck either. They’re the ones pulling the trigger on signings, trades, and imports. And that last piece was where they really botched it, along with the hunt for quality arms. Sure, they didn’t miss when betting on the homegrown bats—the numbers back that up. But they flat-out failed to land arms for a short-season grind where pitching depth is king. To nail this point down, just look at Magallanes. Buried in the cellar most of the way, the turca staff still led the league in ERA, and sooner or later that paid off. The crew finished 3rd in the standings when nobody gave ’em a shot. But the filibusteros knew the deal: good pitching always cashes in. Doesn’t matter how much lumber you’ve got at the plate—if you stack the roster with solid arms, odds are you’re punching a ticket to the round robin.

Los importados no rindieron para el equipo. No solo eso, cuando comenzaron a llegar el campeonato ya tenía un mes de jugado aproximadamente. Ningún lanzador traído pudo con la liga, al punto de que eran cesanteados luego de una salida. Por allí se fueron varios partidos, probando cada nuevo importado que venía acá, mientras se escapaba la clasificación. Cuando usted trae importados, los prueba en la pretemporada, jamás con el campeonato en pleno apogeo. Caracas cierra su efectividad colectiva en 5,97 carreras por cada nueve episodios lanzados. Tal cantidad de carreras aceptadas, cuando la media de la liga se estacionó en 4.95, es una carrera promedio de más recibida por el equipo en cada juego. Y el promedio de bateo aceptado por los pitchers del Caracas fue de .348, un escándalo mayúsculo cuando el promedio de la liga se estacionó en .320. Dado el cuadro anterior, no es difícil ver las razones que llevaron a los Leones al desfiladero.
ENGLISH VERSION (click here!)
The imports flat-out didn’t deliver for the club. Worse yet, by the time they started showing up the season was already a month deep. Not a single arm they brought in could handle the league—guys were getting cut after just one outing. That’s how a bunch of games slipped away, testing every new import while the ticket to the postseason kept drifting off. When you bring in imports, you test ’em in preseason, never when the tourney’s already in full swing. Caracas wrapped up with a collective ERA of 5.97 runs per nine innings. That’s brutal when the league average sat at 4.95—basically one extra run surrendered every night. And the batting average allowed by Caracas pitchers was .348, a flat-out scandal when the league average was .320. With numbers like that, it ain’t hard to see why the Leones went straight off the cliff.

Por último, están los jugadores. La cueva del Caracas adoleció del espíritu de otros años, por falta de un liderazgo sólido. Comenzando con su capitán Salvador Pérez, quien desde la cueva intentó defender el trabajo de José Alguacil, cuando lo correcto era exigir resultados a la dirigencia. Por supuesto, todo esto sucedió cuando ya era tarde para rectificar. Sí, quienes me leen y siguieron el campeonato, podrían pensar quizás nos estamos excediendo en las críticas. Pero nos tienen que conceder que cualquier resultado medianamente bueno, pasa por la ejecución de los jugadores y he ahí el laberinto del Caracas. Un uniforme que pesa no lo puede vestir cualquiera. En muchos pasajes de la zafra se vieron peloteros jugando sin ganas, parecían estaban allí sólo por cumplir con el contrato y eso mata cualquier energía en la cueva. En fin, un difícil campeonato que termina con el corolario de 6 juegos hundidos detrás de los demás equipos, quienes si parecieron estar a la altura (Sí, incluso Tiburones quienes apenas cerraron a 3 juegos de la azotea, aunque hayan quedado eliminados). Será el campeonato que viene, cuando veremos como moverán la mata. Leo vuestros comentarios.
ENGLISH VERSION (click here!)
And finally, the players. The Caracas dugout was missing the fire of past winters, lacking a solid leader. Starting with captain Salvador Pérez, who from the bench tried to back José Alguacil’s work when the right move was to demand results from the brass. Of course, all that went down when it was already too late to fix things. Sure, readers who followed the season might think we’re laying it on too thick. But you gotta admit any halfway decent outcome depends on execution from the guys on the field, and that’s where Caracas got lost in the maze. That jersey carries weight, and not everybody can wear it. Too many stretches of the season showed players going through the motions, looking like they were just cashing a paycheck—and that kills any juice in the dugout. Bottom line, a rough campaign that ends six games buried behind the rest of the pack, who did look up to the task (yeah, even Tiburones, who finished just three games off the top though they still got bounced). Next winter we’ll see how they shake the tree. I’ll be reading your takes.
¡Gracias por leer..! // Thank you for read..!
The statistics used are extracted from LVBP site, sources are embedded in the image.
App para traducción // Translation App: Copilot
Tips address⚡️BTC: [email protected]
¿Quieres tener tu propio blog y la libertad financiera
proporcionada por el mundo cripto? ¡Haz clic en la firma!
My social networks



Posted Using INLEO
Siempre me pareció que este campeonato estuvo bastante cerrado. Aunque hubo un sube y baja constante de equipos entre el primer puesto y los últimos lugares, la diferencia de juegos nunca fue tan amplia como en temporadas pasadas, donde sí se marcaban distancias claras.
Dicho eso, estoy completamente de acuerdo contigo en que lo sucedido con el Caracas fue una cascada de malas decisiones, y para mí todo comienza desde la elección y el manejo del manager, lo cual terminó reflejándose en el terreno y en la falta de rumbo del equipo.
Creo que tanto esta temporada como la anterior deben ser analizadas a profundidad por la directiva. Un equipo con tanta historia y con el mayor número de campeonatos en la LVBP no puede conformarse con explicaciones superficiales. Es momento de buscar la manera real de rescatar la gloria de una institución que está obligada a competir siempre en lo más alto.
Y sin duda, en ese proceso, a veces hay que dejar los egos a un lado y escuchar a la afición. Los fanáticos están en las buenas y en las malas, y ese sentimiento también es parte fundamental del equipo. Lamentablemente, esta temporada dio la sensación de que la gerencia se hizo de oídos sordos, y cuando eso ocurre, la desconexión se siente tanto dentro como fuera del terreno.
Concuerdo plenamente contigo.
La afición no fue escuchada y eso se hizo palpable incluso antes del campeonato, cuando se pedía la cabeza de Alguacil, dado los resultados de la zafra pasada.
La camiseta hay que sentirla y la sordera fue tal, que un connotado comentarista deportivo se hizo viral por decirle las verdades a la dirigencia (cuestión muy rara que suceda, ya que los periodistas deportivos tienen que poseer "objetividad").
Así las cosas, no apostaría mucho al cambio, mientras el equipo no sea vendido a otros dueños que sí les duela la camiseta.
Gracias por ahondar en vuestra perspectiva y por la visita.
Saludos.
Que lastima con lo bien que arrancaron la temporada pero a veces la pelota es redonda y viene en caja cuadrada. Saludos hermano
No me parece que hubiesen "arrancado bien" la campaña...pero, bueno, cada quien tiene su percepción...
Saludos y gracias por comentar.