El gym como refugio mental después de días pesados




Uno de los motivos por los que voy al gym es porque, cuando tengo un día muy pesado o días en los que he realizado muchas actividades, siento que debo dejar el estrés. Para mí es una buena forma de despejar mi mente con el ejercicio. También he estado, digamos, muy constante estos días y me gusta ver cambios, ya sea en mi físico. Para mí influye mucho porque me ayuda a tener más seguridad sobre mí mismo y, claro, me pongo más feliz.
Sobre todo, también me encanta el gym porque da esa sensación después de una rutina bien terminada, como que libero muchas energías acumuladas. Por eso soy del tipo de persona que prefiere ir al gym cuando el día ya se está terminando, como a las 6:00 pm.
El origen de mi hábito va desde que tengo 18 años; me gusta realizar ejercicio, pero ahora lo vuelvo a retomar más seguido. En ocasiones pienso que, si me llegara a faltar el gym o las máquinas, tendría que buscar otras opciones. Por ejemplo, me convertiría en una persona que comience a crear la rutina de correr. Pero bueno, en mi presente sí tengo, gracias a Dios, el beneficio de tener el gym cerca. En el futuro no podría decir si será igual, pero sé que habrá otras alternativas, mientras disfruto la construcción del hábito por el gym.
Siempre me pregunto cuál es mi impulsador para ir al gym. Bueno, en ocasiones digo que es por salud, pero también deseo verme más fit, con buen tono en los músculos. Además, deseo hacerlo porque para mí ya es un hábito, y cuando no hago ejercicio soy de las personas que se siente mal al no ir. Pero bueno, ahí iré aprendiendo a mejorar mi motivación por el gym.
El gym me ha enseñado buenos hábitos. En ocasiones voy aunque no tenga mi motivación al 100 por ciento. Puedo fallar una semana y volver a empezar el hábito, y está bien. Todo se convierte en algo que hago por mi bien, porque me impulsa a tener más energías para realizar mis otras actividades del día. Mis otras actividades son bloguear en Hive, y cuando voy al gym me siento más fresco para escribir o compartir mis ideas. Por tal razón, este hábito no lo cambio, o solo lo cambiaría por el hábito de correr.
Pero me he preguntado, más allá de verme en el espejo, cómo mido mi progreso. Primeramente, veo mi físico; si está mejor, es porque estoy haciendo algo bien. También, si me siento capaz de levantar más peso en el gym, es porque estoy haciendo mis actividades bien. Mido mi progreso cuando me peso en la báscula, pero también lo mido en sentirme motivado, con energía y con alegría para seguir mejorando mi salud.
Muchas gracias por leer mis reflexiones sobre el gimnasio. Ha sido un camino largo, lleno de motivación y, en ocasiones, de frustración, porque me veo al espejo y siento que todavía no he avanzado, o que tal vez debo aprender más sobre el gimnasio para seguir mejorando o creando.
Ahora, para aquellas personas que quieren empezar con este deporte, les digo que primeramente conozcan rutinas, busquen un entrenador, se alimenten bien y conozcan su propio cuerpo: cómo avanza y cómo responde. Sean pacientes consigo mismos con el proceso de cambio. En los primeros seis meses pueden ver cambios en ustedes mismos: cambios en la energía, cambios en el cuerpo y, sobre todo, en la actitud hacia este deporte, que les puede traer muy buenos beneficios.
Espero que se animen a empezar a ir al gimnasio y creen una buena rutina que, bien estructurada, puede convertirse en un hábito para toda la vida: el ejercicio.
Las fotos son de mi autoria
El contenido es original basado en mi experiencia en el gym
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Saludos amigo, el gimnasio es uno de esos espacios donde se puede despegar eses estrés del día a día, donde muchos los ven como una gran ayuda, como otros puede ser un lugar de muchos estes y es aquí donde se refleja que cada persona toma ese lugar como le conviene para su saludo física y mental. Ya verás que poco a poco ese espacio se convierte en una segunda casa jajajaja. Gracias por compartirlo con nosotros
Sí, creo que sí. Pienso de esa forma: el significado del gimnasio puede tener múltiples ideas o distintos significados para cada persona. Para mí, es un espacio de crecimiento que representa constancia, perseverancia y, sobre todo, bienestar.